miércoles, 17 de octubre de 2018

Mujer, mi realidad.




       
      Es una realidad palpable que la participación de mujeres y hombres en el mercado laboral no se produce en igualdad de condiciones. Las brechas de género existentes nos colocan a muchas mujeres en una clara situación de desventaja.
https://www.compromisoempresarial.com/rsc/2018/10/dejad-de-arreglar-a-las-mujeres/

     Además de compartir, en general, las dificultades en el acceso al empleo solo por el hecho de ser mujer, en muchos casos presentamos dificultades específicas añadidas que nos hacen especialmente vulnerables frente al empleo.


Centrémonos en algunos de esos factores que nos hacen jugar en desventaja:

¿Qué ocurre si soy mujer y además inmigrante?  

     Me encuentro con más barreras por cuestiones culturales y religiosas, se me juzga por estereotipos y prejuicios por razón de mi origen, por trabajar en ocupaciones por debajo de mi cualificación profesional y experiencia en origen, etc...


     Las empresas me juzgan solo por mi apariencia, por mi forma de hablar, sin tomarse un momento para ver más allá, para conocer y/o verificar mis competencias y habilidades para el puesto al que opto. Se creen con derecho a pensar que estoy menos cualificada por el hecho de no haber  nacido en su mismo barrio o país.

     Las mujeres inmigrantes somos valientes, tenemos afán de superación, somos comprometidas, disciplinadas, sacrificadas, adaptables, flexibles, pacientes, etc. ¿Cómo si no habríamos sido capaces de abandonar nuestro país de origen para iniciar con incertidumbre una nueva vida en un país diferente, sin apoyo ni redes sociales en la mayoría de los casos, haber dejado nuestro hogar, familia, amigos, trabajo, con escasos recursos económicos y mil y una situación mas. En muchas otras circunstancias todo ello se vería como un acto de valentía, de coraje y digno de poner en valor,pero en nuestro caso , mujeres inmigrantes, en la mayoría de los casos, se ve como algo negativo

     Sobra decir que , en muchos casos, somos mujeres capacitadas profesionalmente , en nuestro país de origen, sí, pero las competencias viajan con nosotras, no se quedan olvidadas en un viejo cajón de nuestro antiguo hogar. Si en nuestro país éramos competentes , por ejemplo, en puestos de atención al cliente, trabajando en equipo y/o buenas comunicadoras, en España lo seguimos siendo. Podemos aportar conocimiento, experiencia y capacidad de trabajo.



¿Mujer víctima de violencia de género?


    Me encuentro muchas veces fuera de mi entorno, con una gran dependencia emocional y          personal, me he quedado sin red de contactos, vivo en alerta constante. Mi autoestima está  por los suelos y lucho por volver a ser la persona que fui y que en algún lugar dentro de mi, sigo siendo.



    Antes de que mi pareja coartara mi libertad y me hiciese vivir con miedo, me encontraba dentro del mercado laboral desempeñando un empleo acorde, en más o menos consonancia, con mis competencias profesionales. Por mi situación personal, me vi obligada a renunciar a él y a muchas veces no tener derecho a trabajar de nuevo.



    Si, llevo un tiempo desvinculada del ámbito laboral, pero con una orientación adecuada,reciclaje profesional, si se da el caso y una oportunidad laboral me convertiré en una trabajadora ejemplar.

    Muchas empresas creen que si me contratan les contagiaré mis problemas, que mi situación puede generar incomodidad dentro de la plantilla. Os aseguro que más incómodo es saber que puedes desempeñar un puesto de forma profesionalidad y verte rechazada por una situación que tú no has creado y de la que estás luchando por salir. 


    Es cierto que las administraciones intentan luchar contra nuestra discriminación y facilitar        nuestro acceso al empleo, pero todavía el tejido empresarial no está lo suficientemente sensibilizado.



Me encuentro sola y con hijos menores a mi cargo, soy familia monomarental .



    Sufro mayores problemas de conciliación, discriminación laboral por  mi situación personal , suelo optar en mayor medida por jornadas a tiempo  parcial que compatibilicen con el cuidado de mis hijos/as, lo que    implica que percibo menores ingresos, en otras ocasiones me enfrento a jornadas laborales inadecuadas a mis necesidades familiares, lo que a la larga tiene como consecuencia mi abandono del trabajo.

    Soy madre con hijos menores a mi cargo, no tengo apoyo para su cuidado. Lo único que necesito es que mi horario sea flexible. Entiendo que no todas las empresas pueden adaptar los horarios por razones de producción, atención al público,etc.. por lo que mi búsqueda intento centrarla en aquellas empresas y dentro de ellas, puestos de trabajo que no precisan cumplir con horarios escritos para su funcionamiento matriz.

    A pesar de que se ha iniciado una sensibilización empresarial al respecto, el empresario sigue prefiriendo a mujeres que tengan libertad horaria total. Desconocen que están perdiendo la oportunidad de contratar a una mujer preparada, y comprometida con su trabajo. Si a una mujer le das prioridad y facilitas la conciliación laboral y personal, ten por seguro que se volcará en el trabajo al 100% y valorará enormemente que consideren a su familiar como prioritaria.

Si quieres saber mas sobre la conciliación laboral puedes visitar:

Sobrepasando la franja de los maravillosos 45 años....

    Puede que me enfrente por primera vez a la búsqueda de empleo o bien que necesite reciclarme profesionalmente, suelo tener mayores carencias en el acceso y uso de las tic y en general en formaciones regladas.

    Me encuentro desmotivada, a mi alrededor lo único que veo y escucho es que no soy lo suficientemente joven para la mayoría de los puestos. Me descartan nada más ver mi fecha de nacimiento. Estoy cansada de sentir que estoy desactualizada, por lo que intento reciclarme y formarme en ocupaciones con salida laboral. Siento frustración al darme cuenta que las formaciones gratuitas a las que puedo acceder y /o que se me ofrecen no se adecuan en absoluto a mis intereses profesionales y personales.

    Mi entorno , ante mi falta de trabajo, comienza a alejarse y a darme la espalda, parece no estar bien visto no trabajar. Me siento excluida y sin recursos. Ante la falta de empleo regularizado, en ocasiones me veo obligada a aceptar trabajos sin contrato que me ayudan a continuar y seguir adelante. 

    Investigo y parece ser que tengo derecho a percibir un subsidio o ayuda social, pero yo quiero trabajar, todavía tengo mucho que aportar y me niego a vivir de ayudas. Es mas, como mis hijos ya no me necesitan tanto, puedo valorar diferentes horarios de trabajo e incluso movilidad geográfica. Toda mi experiencia vital, mis competencias profesionales y personales están a disposición de aquellas empresas que sepan ver en mis conocimientos, actitud y potencial y no solo mi fecha de nacimiento.



Acumulación de circunstancias...

    Estas situaciones y otras muchas se pueden dar de forma conjunta en una misma mujer, lo que incrementa nuestra desventaja y vulnerabilidad frente al empleo. En todos estos casos, con frecuencia, hay que sumar la clase social como un elemento central de nuestra vulnerabilidad.

    Todos estos factores inciden en nuestra participación laboral y trayectoria profesional. Presentamos mayores tasas de desempleo, sufrimos una mayor segregación ocupacional, precariedad laboral, menor disponibilidad y movilidad por mayores problemas para la conciliación de la vida familiar, laboral y personal y nos situamos en un mayor riesgo de caer en la pobreza y la exclusión social nuestra y de nuestro entorno familiar dependiente.

Una nota de optimismo y esperanza

    En cualquier caso, estas situaciones han de servirnos como impulso para poner en valor nuestras aptitudes y competencias para el empleo.

   Todas tenemos un "talento especial" que debemos descubrir y hacer brillar. Somos capaces y competentes como personas y seres humanos.

   Las circunstancias que rodean nuestra persona y a cuales hemos hecho referencia no deben bloquearnos ni frenarnos, sino impulsarnos para conseguir nuestros objetivos. Debemos defender y potenciar nuestras fortalezas y reforzar nuestras debilidades.







Nuestra motivación, perseverancia y esfuerzo es lo que nos llevará al éxito. 


Licencia

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Diez consejos de lenguaje corporal para una entrevista de trabajo




Cristina Alas 

Firma invitada
Blog: Grupo 14- oRienta

Vamos a hablar del papel que juega la comunicación no verbal en una entrevista de trabajo. Las personas nos comunicamos no solo por cómo hablamos sino por lo que no hablamos, es decir, a través de nuestros gestos y nuestra postura. Podemos tener un currículum brillante y haber preparado un discurso increíble, pero también hay que fijarse cómo lo decimos y cómo lo expresamos.

Aunque no nos demos cuenta, cuando no estamos  hablando, seguimos comunicando igualmente con el lenguaje no verbal. ¿A qué me refiero? Pues a nuestros movimientos corporales y gestos; decimos lo que pensamos pero sin hablar, y esto a veces puede jugarnos una mala pasada.

En una entrevista de trabajo, el seleccionador puede obtener mucha información gracias al lenguaje no verbal de los entrevistados, por tanto es importante que el entrevistado controle su lenguaje corporal, porque con él refleja lo que verdaderamente piensa y siente.


El movimiento corporal es una  manera de determinar el carácter de una persona de ahí que los movimientos y los gestos sean fundamentales para superar con éxito una entrevista de trabajo.

Es cierto, que en una entrevista queremos dar lo mejor de nosotros, queremos sentirnos seguros y confiados, pero también hay que mantener el equilibrio para no sobrepasar los límites. Por eso, voy a dar diez consejos para no fallar en lenguaje corporal en una entrevista de trabajo.

1. Transmite el tipo de sonrisa perfecta. En el momento que entres por la puerta, comienza la entrevista. Lo que comunicas con tu imagen es la primera impresión que va a tener de ti el entrevistador; se va a fijar mucho en tu sonrisa y en la vestimenta. No entres con el gesto de preocupación, o frunciendo el ceño porque eso denotará inseguridad. Lo que interesa es que indiques simpatía pero sin excederse. A lo largo de la entrevista se trata de sonreír, pero no de reírse todo el tiempo. Que no se vea forzada. Te recomiendo que entrenes en el espejo tu mejor sonrisa, para que no parezca que estás fingiendo.

2. Apretón de manos. La primera impresión va a marcar el tono de la entrevista por eso hay que saber dar la mano de forma apropiada. Cuando le des la mano al entrevistador, mira a los ojos y dibuja una sonrisa. El apretón debe ser firme pero no muy alargado. Tu forma de hablar debe ser educada y natural, sin tutear (a menos que te indiquen lo contrario) y nunca debes interrumpir. No te olvides que el contacto físico es la señal no verbal más antigua.

Pocas personas se dan cuenta de la buena impresión que puede causar una sonrisa sincera acompañada de un buen apretón de manos y un saludo cordial. También es muy importante decir el nombre de la persona. Se puede decir, "Encantado/a de conocerte, María". ¡Esto aunque no lo creas, puede abrir muchas puertas!.



3. Especial cuidado a la hora de caminar. En los primeros segundos, el entrevistador suele sacar una primera opinión cuando entras en la sala de reuniones. El cuello debe estar erguido y los hombros hacia atrás manteniendo el contacto visual a los ojos (pero sin intimidar) y a cada parte de la cara del entrevistador, para no mirar fijamente todo el tiempo.

4. Hay que sentarse en la silla de forma recta, con firmeza y apoyándose en el respaldo, pero evitando la arrogancia. No debes apoyarte sobre la mesa y tampoco recostarte hacia atrás en la silla. Tampoco se trata de sentarse de forma rígida, como si estuvieses en una situación paralizada, sino de forma relajada y correcta. La clave está en la naturalidad, que se reflejará también en la actitud.

5. No cruzar los brazos. La postura de los brazos cruzados puede indicar que estás a la defensiva. ¡Esto hay que evitarlo! Los brazos tampoco no pueden estar caídos porque denotaría una falta de seguridad. Debes apoyarte en los reposa brazos y mantener los pies en el suelo. Si te sientas con los brazos caídos y la espalda encorvada demostrarás inseguridad y falta de confianza.

6. Si no sabes qué hacer con las manos, puedes hacer gestos mientras hablas o utilizar las manos para enfatizar los puntos fuertes y lo que se quiera destacar, siempre de una manera apropiada y correcta. Si escondes las manos, puede interpretarse como un comportamiento de desconfianza y de falta de honestidad. Un lenguaje corporal que muestra las manos abiertas, una sonrisa y una postura recta, hace ver una persona vivaz, y los argumentos pueden ser más convincentes.

7. Evitar tocarse el pelo. Cuando se está acomodando el pelo todo el tiempo, se puede interpretar como una falta de respeto conforme no te está interesando lo que te están diciendo, o que estás pensando en tus cosas. Hay que evitar que el pelo sea una distracción.

8. Asentar con la cabeza mientras escuchas es una forma de expresar atención a tu entrevistador, aparte de mantener contacto visual con los ojos y rostro.

9. Evita tus tics nerviosos y no juegues con pequeños objetos. Sabemos que es difícil no tener algo de nervios en una entrevista de trabajo, por eso hay que evitar gestos para relajarse como tocar el pelo, las manos o la cara. También evita estar jugando con el anillo, el reloj, una pulsera, un bolígrafo o cualquier otro objeto. Esto indica nerviosismo e inquietud. Por lo tanto, hay que controlar esos tics y sentirse de una manera más cómoda antes de la entrevista.

10. Demuestra con una sonrisa que bordaste la entrevista. Tu lenguaje corporal debe ser muy cuidadoso hasta el momento en que salgas de la sala. Cuando termines la entrevista, dale la mano al entrevistador y te despides con una sonrisa. Tienes que demostrar que te has sentido a gusto con el proceso.



Para realizar una entrevista con éxito, debemos dominar tanto la comunicación verbal como la no verbal. Aunque no lo parezca, el lenguaje corporal es el pilar más importante de la comunicación. Te recomiendo que practiques estos diez consejos delante del espejo y corrijas los movimientos. Fundamentalmente, tienes que ser tú mismo/a, y tener tu propia personalidad para aumentar las probabilidades de éxito en la entrevista.

¡Confía en ti y el puesto será tuyo!



martes, 16 de octubre de 2018

La fábrica de los sueños






Había una vez en una ciudad no muy lejos de aquí, unas personas con ciertas peculiaridades se convertirán en los protagonistas de nuestra historia… prestad atención a las presentaciones: 

PRIMER PROTAGONISTA


Nuestro primer protagonista trabajaba en una empresa de producción alimentaria, entró en la fábrica desde muy joven como mozo de carga y descarga de camiones, poco a poco fue accediendo a distintos puestos… la empresa vio en él la ilusión por aprender y primero lo formó para ocupar el puesto de carretillero, después viendo su disposición, contó con él para la gestión de los pedidos del almacén… luego, por circunstancias de la producción, fue operario en línea de producción y ahí rotó en varios puestos… la empresa lo consideraba el “empleado comodín” dado que lo movía de puesto en función de sus necesidades…. 


El tiempo pasaba y nuestro protagonista fue creciendo no solo profesionalmente sino también personalmente, se casó, tuvo tres hijos y decidió invertir en una hipoteca… 


Pero sin saber cómo, la luz se convirtió en oscuridad, y en muy poco tiempo vio como su empresa se iba apangando hasta que le dieron la mala noticia del cierre de la empresa y su despido y el de otros compañeros era un hecho consumado…de repente, toda su vida se paró! 


Su familia y amigos intentaron consolarlo pero el tiempo pasaba y nuestro protagonista cada vez se sentía más vacío, más solo, sin valor… de repente una losa cayó en sus hombros: era parado de larga duración! 


En su casa, su mujer se vio obligada a compaginar empleo de servicio en hogar por horas (plancha, limpieza general …)en varias casas así como formarse en el sector de comercio, en concreto en sección productos frescos,  para acceder a puestos en supermercados y así hacerse cargo de la economía doméstica. .. ahora era nuestro protagonista el que se quedaba en casa, hacía las tareas del hogar, se encargaba de sus hijos… y aunque siempre ha sido un “hombre moderno” y siempre colaboró con su mujer, ahora se sentía más “inútil” que nunca…su vida estaba perdiendo sentido, las ofertas que encontraba no se ajustaba a su perfil… consiguió ir a unas pocas entrevistas pero esto le gastó más energía, los cincuenta y largos años se convirtieron en una montaña rocosa imposible de escalar…




SEGUNDA PROTAGONISTA

Nuestra siguiente protagonista se vio forzada en emprender un viaje a un país nuevo… ella era hija de gallegos que en su día, decidieron  emigrar a un país muy rico de recursos en Latinoamérica como salida a la crisis que estaba viendo su país de origen…, ella era muy pequeña, no recuerda ese viaje pero ahora puede llegar a comprender la melancolía que sentía su madre…  


Sus padres accedieron rápidamente a un buen trabajo y a un buen estatus por lo que le regalaron una formación de alta cualificación, era pediatra! Y además de tener su clínica privada de pediatría era docente de la universidad de medicina. Casada con una persona natural del país, compañero de profesión, con dos hijos menores… su vida era perfecta y llena de satisfacciones…


De repente, el cambio político del país originó una crisis migratoria enorme en la que se vio inmersa… pasó de sentir seguridad a vivir una inseguridad no solo a nivel laboral, sino también a nivel familiar y personal, a su casa llegaban amenazas, sufrió robos y mucho miedo… miedo no solo por su persona y la de su marido sino también por sus hijos menores de edad… además el acceso a alimentos y medicina se convirtió en una prueba difícil de conseguir… 


Pensando en darle a sus hijos lo que sus padres le dio a ella, decidió emprender un largo viaje hasta llegar a nuestra ciudad…cuando llegó se sintieron en cierta manera aliviados, ahora estaban en un país seguro…pero todo era nuevo y a veces lo nuevo se siente aterrador… lo primero que tuvo que afrontar fue la situación administrativa de su familia. Ella, emigrante retornada pero él esperando a poder tramitar el permiso comunitario … escolarizar a los niños, buscar un alquiler accesible, viven de ahorros, están tramitando la ayuda de emigrante retornado… 


Una vez que esto se asientan y lo asumen, viene la parte importante! La búsqueda de empleo! Por dónde empezar? 





Su titulación no está homologada… la etiqueta de “sin estudios” se apodera de ella… no puede ejercer su profesión, qué va a hacer? No sabe hacer nada más… en este momento se ve al borde del precipicio…

LA FABRICA DE LOS SUEÑOS


Un día, nuestro primer protagonista vio un cartel de la Fábrica de los sueños y nuestra segunda protagonista fue animada a petar esa fábrica por otra persona inmigrante, que en situación homóloga acudió allí… ambos lo hablaron en casa y con mucho miedo, decidieron dar el paso y entrar en la Fábrica de los sueños…. 


Allí se encontraron con un/a orientador/a laboral donde después de explicarles en qué consistía la Fábrica de los sueños, les preguntó por sus sueños! Esta pregunta les desconcertó… se vieron envueltos en un análisis interno y sin darse cuenta se comprometieron con un Itinerario Personalizado de Inserción cuyo objetivo era mejorar sus oportunidades laborales… realizaron análisis por competencias, estudiaron el mercado laboral… y envueltos en la nube, poco a poco fueron encendiendo la luz… participaron en acciones grupales con otras personas que favorecieron su autoconcepto, generaron nuevos aprendizajes , establecieron nuevos vínculos interpersonales y sin darse cuenta diseñaron SU SUEÑO.


Para conseguir ese sueño, la recualificación fue fundamental… y  un buen día ESE SUEÑO SE HIZO REALIDAD!


En esto consiste nuestra profesión, nuestra labor es dar luz en la oscuridad y ser capaces de hacer brillar a las personas que se acerquen a nuestros  servicios de orientación a conseguir su sueño o su objetivo laboral, facilitando todas las herramientas que sean necesarias. 

Si quieres saber más...



SEPE 



ENTORNO PERSONAL DE APRENDIZAJE

¿QUE ES UN PLE? Es un entorno personal de aprendizaje, es decir, un conjunto de fuentes de información, herramientas, conexion...